El informe anual
El gobierno de Estados Unidos publicó su Informe Anual de Determinación sobre los Principales Países de Producción y Tránsito de Drogas para el año fiscal 2026, en el cual México aparece, una vez más, entre las naciones con mayor participación en la producción, procesamiento o tráfico de drogas ilícitas. La lista incluye a más de una veintena de países de distintas regiones del mundo, pero la mención de México reviste especial importancia debido a su cercanía geográfica y a la magnitud del comercio bilateral con Estados Unidos.
El informe, presentado por la administración estadounidense en septiembre de 2025, resalta que los grupos criminales mexicanos continúan desempeñando un papel central en el tráfico de fentanilo, metanfetaminas, cocaína y marihuana hacia el mercado norteamericano. También señala la expansión de laboratorios clandestinos y rutas terrestres, marítimas y aéreas que vinculan a México con productores en Sudamérica y consumidores en Estados Unidos.
Señalamientos a México
Aunque el documento reconoce los esfuerzos de cooperación entre ambos países, advierte que los esfuerzos actuales no son suficientes para contener la magnitud del problema. Se exige a México acciones más contundentes y sostenidas para desmantelar redes criminales, perseguir a líderes de cárteles y frenar la producción ilícita.
El informe enfatiza que, sin un aumento significativo de los operativos contra laboratorios de metanfetaminas y fentanilo, la oferta de drogas sintéticas seguirá en aumento. También menciona que las ganancias millonarias del narcotráfico continúan alimentando la violencia en varias regiones de México, debilitando instituciones locales y ampliando la colusión entre crimen organizado y autoridades.
Respuesta del gobierno mexicano
La administración de Claudia Sheinbaum reaccionó con cautela al informe, asegurando que la cooperación bilateral en materia de seguridad seguirá, pero reiterando que México no aceptará políticas de imposición unilateral. Funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Secretaría de Seguridad señalaron que el país ha incrementado operativos, decomisos y detenciones de alto perfil, pero que el combate al narcotráfico debe ser una responsabilidad compartida, incluyendo acciones más firmes de Estados Unidos para frenar el tráfico de armas y el lavado de dinero.
El gobierno mexicano también destacó que gran parte del problema radica en la alta demanda de drogas en Estados Unidos, lo que convierte al narcotráfico en un fenómeno binacional que no puede resolverse únicamente desde el lado de la producción y el tránsito.
Contexto y antecedentes
No es la primera vez que México aparece en este listado. Desde hace décadas, Estados Unidos identifica a México como un país clave en el tráfico de drogas, especialmente por la presencia de cárteles altamente organizados y con alcance internacional. Lo novedoso en esta edición del informe es el énfasis en el fentanilo y otras drogas sintéticas, que se han convertido en la principal amenaza de salud pública para los estadounidenses.
En los últimos años, Washington ha presionado a México para cerrar laboratorios clandestinos y aumentar la cooperación en inteligencia, al tiempo que ha sugerido la posibilidad de medidas unilaterales si no se perciben avances. Esto incluye debates en el Congreso estadounidense sobre declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, lo que abriría la puerta a intervenciones más directas.
Implicaciones diplomáticas
El señalamiento puede tensar aún más la relación bilateral. Por un lado, Estados Unidos considera indispensable que México intensifique la lucha contra el crimen organizado. Por otro, México rechaza cualquier intento de intervención que viole su soberanía. La frase de Sheinbaum durante el desfile del 16 de septiembre, “ninguna potencia extranjera decide por nosotros”, adquiere mayor relevancia en este contexto, pues refleja la postura del gobierno ante exigencias que percibe como presiones externas.
Si bien la cooperación en materia de seguridad continuará, este tipo de informes suelen utilizarse como instrumentos políticos que permiten a Estados Unidos condicionar apoyos financieros, asistencia técnica o acuerdos bilaterales.
Reacciones internas en México
En el ámbito interno, el informe generó posturas encontradas. Analistas de seguridad advierten que la inclusión reiterada de México en la lista es un recordatorio de que los esfuerzos actuales no han logrado reducir de manera significativa el poder de los cárteles ni la violencia asociada al narcotráfico. Organizaciones civiles insisten en que el combate frontal debe complementarse con programas de prevención, atención a adicciones y desarrollo social en comunidades vulnerables.
Partidos de oposición acusaron al gobierno de minimizar la gravedad de la crisis y de usar la soberanía como excusa para no admitir deficiencias en la estrategia de seguridad. En contraste, voces oficialistas destacaron que México ha asumido su responsabilidad, pero que la verdadera raíz del problema está en la demanda estadounidense.
Conclusión
El informe de Estados Unidos confirma lo que ya es evidente: México sigue siendo un país clave en la producción y tránsito de drogas hacia el mayor mercado consumidor del mundo. El señalamiento vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de reforzar la cooperación bilateral, pero también plantea dilemas sobre cómo equilibrar las exigencias externas con la defensa de la soberanía nacional.
El futuro inmediato dependerá de si ambos países logran construir una agenda conjunta que no se base únicamente en la coerción, sino también en la prevención, la reducción de la demanda y el control de flujos financieros y de armas. De no ser así, la tensión entre México y Estados Unidos podría aumentar, con repercusiones en seguridad, economía y diplomacia.
Las historias globales que no puedes dejar pasar. Acompaña a Ale Díaz de la Vegaen vivo a las 10 am en El Daily Diario y entiende lo que está transformando al mundo.



