Un ciclón histórico en intensidad y alcance
El huracán Melissa, catalogado como categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, ha dejado tras su paso una estela de devastación en el Caribe, con cientos de miles de personas afectadas y cuantiosos daños materiales.
Con vientos que alcanzaron los 295 km/h, el fenómeno se convirtió en uno de los huracanes más poderosos registrados en la región en los últimos 20 años, superando en intensidad a desastres como Irma (2017) y Dorian (2019).
Melissa tocó tierra en Jamaica, donde provocó apagones masivos, colapso de carreteras y derrumbes en varias zonas montañosas. El gobierno declaró estado de emergencia nacional y zona catastrófica en todo el territorio. En apenas 24 horas, la isla recibió el equivalente a tres meses de lluvia.
En Haití, las consecuencias fueron aún más dramáticas: barrios enteros quedaron bajo el agua, hospitales colapsaron por la falta de energía eléctrica y se reportan más de 40 personas fallecidas, además de miles de desplazados.
El fenómeno también impactó con fuerza a Cuba y República Dominicana, donde las autoridades informaron daños severos en infraestructura, viviendas destruidas y comunidades aisladas por inundaciones. El servicio meteorológico cubano señaló que Melissa es “el huracán más intenso registrado en el Caribe occidental desde 2005”.
Daños materiales y crisis humanitaria
El balance preliminar indica más de 70 víctimas mortales en toda la región, aunque los equipos de rescate advierten que la cifra podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda.
En Jamaica, unas 250 mil personas quedaron sin electricidad, mientras que en Haití se estima que más de 60 mil familias han perdido sus viviendas. Cuba, por su parte, reportó la destrucción de cientos de kilómetros de carreteras y la caída de líneas eléctricas en provincias como Santiago y Granma.
Los gobiernos locales y agencias internacionales han iniciado operativos de emergencia para distribuir agua potable, alimentos y medicinas. La Cruz Roja Internacional confirmó el envío de ayuda humanitaria a Jamaica y Haití, mientras que la ONU activó su Fondo Central de Respuesta a Emergencias (CERF) para apoyar a las poblaciones más afectadas.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó que la situación en Haití es crítica: el país enfrentaba ya escasez de alimentos y violencia armada antes del paso del huracán, lo que agrava la respuesta humanitaria. En Jamaica, el primer ministro Andrew Holness calificó la destrucción como “una tragedia nacional sin precedentes” y pidió cooperación internacional urgente.
Reacción internacional y operaciones de rescate
En los primeros días tras el impacto, equipos de búsqueda y rescate de México, Canadá y Estados Unidos se unieron a las operaciones en el Caribe. La Agencia Caribeña de Gestión de Emergencias por Desastres (CDEMA) ha coordinado vuelos humanitarios y la distribución de suministros en las islas más afectadas.
Las imágenes satelitales muestran que Melissa perdió fuerza tras pasar sobre el oriente cubano, degradándose a categoría 3 antes de alejarse hacia el Atlántico norte. Sin embargo, los efectos secundarios —inundaciones, deslaves, cortes eléctricos y falta de combustible— continúan afectando a millones de personas.
Los expertos advierten que la reconstrucción podría tardar años en países como Haití, donde la infraestructura ya se encontraba colapsada. Las pérdidas económicas en toda la región podrían superar los 10 mil millones de dólares, según estimaciones preliminares de la Oficina Meteorológica del Caribe.
El papel del cambio climático
Meteorólogos y científicos coinciden en que la intensificación repentina de Melissa —que pasó de tormenta tropical a huracán categoría 5 en menos de 36 horas— está directamente relacionada con el calentamiento del océano Atlántico.
Las temperaturas superficiales del mar registraron valores récord este año, lo que proporcionó la energía necesaria para que el huracán se fortaleciera de forma explosiva.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) advirtió que el fenómeno Melissa “representa una señal clara de que los ciclones tropicales se están volviendo más intensos y destructivos como consecuencia del cambio climático”.
Además, los patrones meteorológicos muestran que los huracanes del Atlántico son ahora más lentos y más húmedos, lo que aumenta el riesgo de lluvias torrenciales prolongadas y daños por inundaciones.
Reconstrucción y desafíos futuros
La prioridad inmediata para los países afectados es garantizar la asistencia humanitaria y restablecer los servicios básicos, pero el desafío más grande será reconstruir la infraestructura perdida y fortalecer la resiliencia ante futuros fenómenos extremos.
Jamaica anunció un plan de reconstrucción de emergencia con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Cuba, por su parte, ha solicitado ayuda internacional para reparar redes eléctricas y viviendas colapsadas.
En Haití, el gobierno provisional enfrenta enormes dificultades logísticas y de seguridad para distribuir la ayuda, especialmente en zonas controladas por grupos armados.
Los expertos alertan que, sin una inversión sostenida en infraestructura resistente al clima, los desastres naturales seguirán causando daños desproporcionados en el Caribe, una región especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático global.
Conclusiones
El huracán Melissa marca un antes y un después en la historia reciente del Caribe. Su paso devastador no solo deja pérdidas humanas y materiales, sino que también expone la fragilidad estructural de la región frente a los desastres naturales.
La combinación de crisis climática, desigualdad económica y sistemas de respuesta insuficientes convierte cada temporada de huracanes en una amenaza existencial para millones de personas.
A pesar de los esfuerzos internacionales, la recuperación será lenta y desigual. La región enfrenta ahora el reto de reconstruir con resiliencia, fortalecer la cooperación regional y preparar nuevas estrategias de adaptación frente a un clima cada vez más extremo.
Referencias
El País: “Huracán Melissa arrasa el Caribe: deja al menos 23 muertos y miles de desplazados”
Huffington Post: “El huracán Melissa deja 23 muertos y más de 13.000 desplazados en el Caribe”
Cadena SER: “El huracán Melissa alcanza la máxima categoría en su avance hacia Jamaica”
BBC Mundo: “Huracán Melissa: el ciclón más potente del Caribe en dos décadas”
Reuters: “Hurricane Melissa devastates Caribbean islands; aid efforts underway”
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