Sheinbaum plantea transformación profunda de la FGR

El fin del ciclo con Gertz Manero y el inicio de una nueva etapa

Con la renuncia de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República (FGR), la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que la institución requiere “una transformación para el bien de México”. El cambio marca un quiebre formal en la conducción de la justicia federal tras años de cuestionamientos sobre impunidad, señalamientos de ineficiencia y polémicas vinculaciones.

Aunque la renuncia fue presentada como un ofrecimiento de embajada aceptado —una salida “ordenada” según el gobierno—, Sheinbaum fue enfática: la FGR debe renovarse, ser más transparente y alinearse con la nueva etapa del Poder Judicial que ella impulsa.


Prioridades: huachicol, factureras y delitos de alto impacto

Según la presidenta, la próxima titular —o titular interina mientras se nombra a la definitiva— deberá enfocarse en casos que han aquejado al país durante mucho tiempo. Entre las prioridades destacan:

  • El combate al huachicol (contrabando de combustible y robo de combustible).
  • La investigación a redes de factureras que han facilitado evasión fiscal, lavado de dinero o corrupción a través de empresas “fantasma”.
  • La persecución de delitos de cuello blanco y de “alto impacto”: corrupción, lavado, trata, entre otros — así como delitos que generan violencia organizada.

Sheinbaum enfatizó que muchas carpetas de investigación ya abiertas deben revisarse con rigor, y —cuando haya evidencias— convertirse en órdenes de aprehensión. El objetivo es que la Fiscalía recupere credibilidad y cumpla su función de procuración de justicia de manera efectiva.


Respeto a la autonomía institucional… con coordinación reforzada

Aunque la FGR es un organismo autónomo constitucionalmente, Sheinbaum subrayó que su administración busca una colaboración más estrecha entre dependencias: fiscalías estatales, Poder Judicial, agencias de seguridad y gobierno federal. En su visión, garantizar la paz y la seguridad requiere un esquema integral donde la FGR juegue un rol central, pero coordinado con otras instancias.

La mandataria aceptó que corresponderá al nuevo o nueva fiscal definir el plan de trabajo completo —pero advirtió que su gobierno dará seguimiento, y que una transformación institucional implica resultados concretos, no sólo cambios de nombres.


Nuevo liderazgo: interinato y expectativas

En lo inmediato, la persona encargada del despacho de la FGR será designada interinamente. Sheinbaum respaldó a Ernestina Godoy, ex-Consejera Jurídica de la Presidencia, señalando que tiene trayectoria, principios y experiencia al frente de la fiscalía capitalina.

Ese respaldo político busca enviar un mensaje de continuidad —pero también de renovación interna—, en un momento de alta expectativa social tras años de críticas por impunidad, lentitud en el sistema judicial y resultados poco contundentes en grandes casos.

El relevo en la cúpula judicial se perfila como un intento de recomponer la confianza ciudadana: la nueva gestión deberá demostrar que la FGR puede cumplir con su papel sin interferencias políticas, aunque con un marco de cooperación institucional reforzada.


Riesgos, críticas y desafíos estructurales

El anuncio no está exento de cuestionamientos. Para algunos analistas, pedir a la FGR que combine autonomía con coordinación reforzada puede tensionar su independencia. El reto es que su transformación no se quede en discursos o nombramientos, sino que genere una justicia eficaz: carpetas investigadas, resultados observables, transparencia en procesos, control sobre corrupción estructural.

Además, el trasfondo institucional —corrupción histórica, redes de poder, debilidad estructural de las fiscalías estatales y federales— plantea que el cambio será lento, complejo y lleno de resistencias. Si no hay resultados claros en plazos razonables, la renovación podría quedar en apariencia, sin impacto real para la procuración de justicia.


Conclusiones: un intento de redefinir la procuración de justicia en México

La apuesta de Sheinbaum representa una apuesta ambiciosa: reformar la FGR desde su cúpula, dar prioridad al combate al huachicol, factureras, corrupción y delincuencia de alto impacto, y reforzar coordinación institucional.

La transición bajo el interinato de Ernestina Godoy simboliza la posibilidad de un nuevo rumbo, aunque su éxito dependerá de su capacidad para navegar la compleja estructura institucional del país, manejar presiones políticas y entregar resultados concretos.

Para México, este podría ser el inicio de una nueva etapa en materia de justicia y seguridad —o un nuevo ciclo de promesas si la reforma no logra traducirse en eficacia real.


Referencias

  • W Radio – “Sheinbaum apuesta por transformación en la FGR, tras salida de Gertz Manero”.
  • Infobae – “Sheinbaum buscará mayor coordinación con la FGR tras salida de Gertz Manero”.
  • El Universal – “La FGR requiere una transformación para el bien de México, dice Sheinbaum tras salida de Gertz; pide más transparencia”.
  • Imagen Radio – “Sheinbaum plantea una reforma a la FGR. Prioridades: combate al huachicol y a las factureras”.
  • Excélsior – “Sheinbaum: la FGR debe transformarse; sus prioridades: huachicol, factureras, delitos de alto impacto”.
  • El Financiero / otros medios que cubren el nombramiento interino y los retos de la Fiscalía.

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