Ciencia en aulas
Rosaura Ruiz Gutiérrez, titular de la Secihti, planteó que México debe fortalecer en las escuelas la enseñanza de la evolución.
La propuesta no apunta únicamente a verla como dato biológico, sino como una forma de entender cómo se construye el conocimiento científico.
En entrevista con La Jornada, la bióloga sostuvo que niñas, niños y adolescentes deben comprender que la ciencia trabaja con observaciones, experimentos, análisis y evidencias.
Esa diferencia resulta clave frente a otras formas de explicación del mundo.
Aprender el proceso
El planteamiento coincide con la estrategia nacional de divulgación presentada por Secihti.
La iniciativa busca acercar el conocimiento a la sociedad mediante actividades de curiosidad, cultura y alfabetización científica, en coordinación con la SEP.
Además, la Nueva Escuela Mexicana incluye materiales de biología donde se revisan las explicaciones de Darwin y Wallace sobre el cambio de los seres vivos en el tiempo.
Base histórica
La evolución por selección natural marcó un giro científico desde el siglo XIX.
El Museo de Historia Natural de Londres recuerda que Darwin y Alfred Russel Wallace son reconocidos por formular esta explicación, publicada de manera conjunta en 1858.
Después, Darwin desarrolló la teoría en El origen de las especies, en 1859.
La propuesta mostró que las especies cambian con el tiempo por variaciones heredables y adaptación al ambiente.
Biología moderna
Más de siglo y medio después, la evolución sigue siendo una columna de la investigación biológica.
Las Academias Nacionales de Ciencias de Estados Unidos la describen como fundamento de la biología moderna, con influencia en casi todas sus áreas.
Por eso, la discusión abierta por Ruiz rebasa el aula.
Enseñar evolución también implica formar pensamiento crítico para entender salud, biodiversidad, ambiente y el lugar de la humanidad dentro de la naturaleza.



