Más de 250 individuos contradicen una versión documental
Durante siglos, parte de la documentación histórica describió al convento de San Jerónimo como una comunidad integrada principalmente por españolas y criollas.
El análisis osteológico de más de 250 individuos sepultados allí entre 1585 y 1878 muestra una composición más diversa.
En entrevista exclusiva con Flavio Aguirre para Abejorro, la antropóloga física Josefina Bautista Martínez explicó que la investigación identificó también mujeres mestizas, indígenas, asiáticas y afrodescendientes.
El INAH confirma que las diferencias fueron observadas mediante análisis morfoscópicos, craneometría y comparación estadística de las osamentas.
La evidencia biológica obligó a revisar los documentos
Las reglas y fuentes históricas sugerían restricciones de origen para ingresar a la orden.
Los restos cuentan otra historia.
De acuerdo con Bautista Martínez, los resultados apuntan a que los recursos económicos pudieron tener un peso mayor que el origen étnico para ingresar al convento.
El hallazgo no elimina los documentos existentes; muestra que las prácticas reales pudieron ser más complejas que las normas escritas.
Enfermedades y fracturas también hablan de convivencia
Los huesos permiten aproximarse a edad, alimentación, actividad física y enfermedades que pocas veces dejaron registros detallados.
Algunas osamentas presentan lesiones cicatrizadas y padecimientos severos.
El estudio interpreta esas supervivencias como posibles indicios de redes de cuidado entre mujeres que vivían en una comunidad profundamente reglamentada.
El INAH describe las osamentas como documentos biológicos capaces de complementar la historia social del convento.
El libro vuelve al espacio de las jerónimas
Las monjas jerónimas de la Ciudad de México, siglos XVI al XIX. Estudio osteométrico fue escrito por Bautista Martínez, Pablo Neptalí Monterroso Rivas, María Teresa Jaén Esquivel, David Alberto Torres Roldán y Mauro de Ángeles Guzmán.
La coedición del INAH y la Universidad del Claustro de Sor Juana ya fue presentada en agosto durante la FILAH.
Ahora tendrá una nueva presentación el 7 de octubre, a las 17:00 horas, en el auditorio del Claustro: el mismo espacio histórico donde los cuerpos estudiados permitieron recuperar una parte de la historia que los archivos no habían contado completa.



