Detectan metanol en un cometa interestelar
Astrónomos identificaron metanol en el cometa interestelar 3I/ATLAS, un hallazgo que permite estudiar la composición química de un objeto formado fuera del sistema solar.
El descubrimiento fue posible gracias a observaciones realizadas con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), un conjunto de radiotelescopios ubicado en el desierto de Atacama, en Chile.
Este tipo de análisis ofrece una oportunidad poco común para investigar la química de otros sistemas planetarios.
Un visitante de fuera del sistema solar
El cometa fue detectado por primera vez el 1 de julio de 2025 por el sistema de telescopios ATLAS, financiado por la NASA.
Los cálculos de su trayectoria mostraron que sigue una órbita hiperbólica, lo que significa que no está ligado gravitacionalmente al Sol.
Esto confirma su origen interestelar y lo convierte en el tercer visitante confirmado procedente de otro sistema estelar, después de:
- ‘Oumuamua, detectado en 2017
- 2I/Borisov, observado en 2019
Las moléculas detectadas
Las observaciones realizadas entre agosto y octubre de 2025 detectaron emisiones de varias moléculas dentro de la coma del cometa, la nube de gas y polvo que rodea su núcleo.
Entre los compuestos identificados destacan:
- Metanol (CH₃OH)
- Cianuro de hidrógeno (HCN)
El análisis mostró que el HCN parece liberarse directamente desde el núcleo, mientras que el metanol también proviene de granos de hielo presentes en la coma.
Una química poco común
Los científicos encontraron que la proporción entre metanol y HCN en 3I/ATLAS es una de las más altas registradas en cometas observados con radiotelescopios.
Otros telescopios también han detectado en el objeto:
- Vapor de agua
- Dióxido de carbono
- Monóxido de carbono
- Diversos compuestos orgánicos
La abundancia de metanol sugiere que 3I/ATLAS pudo formarse en un entorno químico distinto al de los cometas del sistema solar.
Para los investigadores, estudiar estos objetos interestelares permite comparar la química de otros sistemas planetarios con la del nuestro, lo que podría ofrecer pistas sobre cómo se forman los planetas y los materiales orgánicos en el universo.



