Antonio Álvarez es arrestado en operativo por crimen organizado
El Barcelona Sporting Club atraviesa una de las crisis institucionales más graves de su historia reciente tras la detención de su presidente, Antonio Álvarez, durante la madrugada del martes 10 de febrero. El dirigente forma parte de los once detenidos con fines investigativos en el marco del operativo “Goleada”, encabezado por la Fiscalía de Ecuador, por presuntos delitos de delincuencia organizada, lavado de activos y defraudación tributaria.
Álvarez fue arrestado junto a sus hermanos Aquiles y Xavier Álvarez. La captura de Aquiles Álvarez, actual alcalde de Guayaquil y exvicepresidente del club, añadió un componente político de alto perfil al caso. Todos los detenidos fueron trasladados inicialmente al Cuartel Modelo de Guayaquil y posteriormente a Quito, donde se prevé la formulación de cargos, ya que la investigación se encuentra en una fase preliminar.
Los delitos investigados implican penas severas. De acuerdo con el Código Orgánico Integral Penal, la delincuencia organizada puede sancionarse con hasta 10 años de prisión, mientras que el lavado de activos contempla condenas de entre 19 y 22 años.
El impacto trasciende lo judicial. La familia Álvarez está profundamente ligada a la historia del club: Antonio y sus hermanos son nietos de Aquiles Álvarez Lértora, expresidente del Barcelona en la década de 1970 y figura clave en uno de los periodos más gloriosos de la institución. Ese legado contrasta ahora con una investigación penal que deja a la dirigencia del club en un limbo.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado las operaciones ilícitas investigadas ni el rol específico de cada detenido, lo que mantiene la incertidumbre entre la afición y el entorno político. El desarrollo del caso definirá el alcance real del escándalo y su impacto a largo plazo en uno de los clubes más populares de Ecuador.



