Introducción
Hernán Bermúdez Requena, conocido también como “El Abuelo” o “Comandante H”, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, ha llegado a México tras su expulsión desde Paraguay. Fue detenido en ese país sudamericano tras permanecer prófugo, acusado de liderar la célula criminal llamada La Barredora, vinculada con actividades criminales como extorsión, robo de combustible, narcotráfico y secuestro exprés. A su llegada al país fue trasladado al penal federal de máxima seguridad “El Altiplano”, como parte del cumplimiento de órdenes judiciales mexicanas por diversos delitos.
Desarrollo
Detención en Paraguay
- Bermúdez fue arrestado en Asunción, Paraguay, luego de una investigación internacional coordinada con autoridades mexicanas, después de varios meses de estar prófugo. Era buscado por asociación delictuosa, extorsión y secuestro, entre otros cargos.
- Vivía en una residencia de lujo en un barrio cerrado de Asunción, con alberca, amplios espacios, lo que evidencia el nivel de recursos que habría utilizado para mantenerse oculto.
- Las autoridades paraguayas señalan que Bermúdez ingresó al país de manera irregular, lo que permitió que su estancia fuese considerada ilegal y facilitó su expulsión. Se inició un trámite formal de extradición, pero éste fue desestimado en favor de la expulsión basándose en su estatus migratorio irregular.
Expulsión y traslado a México
- En lugar de seguir el largo proceso de extradición, el gobierno paraguayo optó por expulsar a Bermúdez, al estimar que había incumplido las condiciones migratorias y como respuesta a las solicitudes diplomáticas mexicanas.
- El traslado comenzó con un vuelo que hizo escala en Colombia, luego aterrizó en Tapachula, Chiapas. De ahí, se movió vía aérea terrestre a Toluca, Estado de México, y finalmente al penal de máxima seguridad El Altiplano, en Almoloya de Juárez.
- En todo el traslado participó la Fiscalía General de la República (FGR), el Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de Relaciones Exteriores, y otras instancias del gobierno mexicano, así como autoridades paraguayas.
Cargos y orden de aprehensión
- Bermúdez ya contaba con una orden de aprehensión desde febrero de 2025, por delitos que incluyen asociación delictuosa, extorsión y secuestro exprés; también se le atribuyen vínculos con La Barredora, organización criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
- Las investigaciones indican que las actividades delictivas que se le imputan no sólo se desarrollaban durante su cargo en Tabasco (2018‑2024), sino que podrían haber precedido a su nombramiento, incluyendo posibles relaciones con crimen organizado desde años atrás.
- Interpol había emitido también una ficha roja para su localización, lo que permitió su detención en el extranjero.
Contexto político, institucional y de seguridad
Relación con figuras políticas
- Bermúdez fue designado durante el gobierno de Adán Augusto López como gobernador de Tabasco, periodo en el que dicho personaje fue gobernador del estado y ahora es senador. Esta cercanía política ha generado críticas hacia López por haber tolerado presuntas irregularidades antes de que se profundizaran las investigaciones.
- La presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado que no habrá protección para nadie si se comprueba responsabilidad penal, y que las instituciones harán su trabajo sin opacidad.
Cooperación internacional
- La colaboración entre México y Paraguay fue clave para ubicarlo, detenerlo y ejecutar su traslado. Las autoridades paraguayas validaron la expulsión ante la irregularidad migratoria de Bermúdez.
- El uso de mecanismos migratorios, más que de extradición, agilizó el proceso. Este tipo de figuras legales conlleva diferentes requisitos, plazos y posibles apelaciones, lo que en algunos casos retrasa la justicia.
Seguridad y penalización
- El penal Altiplano, lugar al que es llevado, es un centro federal de máxima seguridad, conocido por albergar internos considerados de alto perfil. Esto sugiere que las autoridades mexicanas buscan asegurar que no haya posibilidad de fuga o de que el imputado tenga facilidades para operar externo al penal.
- El traslado ocurre en medio de un fuerte operativo de seguridad, lo que refleja los riesgos o posibles resistencias que podrían presentarse dada la naturaleza del caso.
Implicaciones y controversias
Para el sistema de justicia
- El uso de expulsión en lugar de extradición puede generar debate sobre garantías legales: posibilidad de defensa, derecho al debido proceso, transparencia del expediente, acceso de la defensa.
- Las autoridades mexicanas deberán presentar evidencias sólidas que sustenten los cargos en territorio nacional, y respetar las normas constitucionales y penales vigentes.
Políticas públicas y percepción ciudadana
- Este caso refuerza el discurso oficial de “cero impunidad”. Si se prueba la responsabilidad, podría servir como ejemplo de un gobierno dispuesto no solo a denunciar, sino a perseguir penalmente actores de alto perfil.
- Sin embargo, también podría aumentar la polarización política, especialmente si la oposición acusa que hubo omisiones, encubrimiento o que ciertas figuras políticas protegieron al funcionario en años anteriores.
Posibles riesgos
- Si se filtran irregularidades en el proceso —por ejemplo en la expulsión, en las condiciones de detención, en el tratamiento penal— podrían surgir amparos, críticas constitucionales o críticas desde organismos de derechos humanos.
- También existe el riesgo de que el caso se politice excesivamente, y que se use como arma electoral o de enfrentamiento partidario, en lugar de enfocarse en la justicia y la verdad.
Conclusiones
- La llegada de Bermúdez a México y su encarcelamiento en El Altiplano representa una escalada importante en el combate al crimen organizado, especialmente en casos que involucran a exfuncionarios con presuntos vínculos delincuenciales.
- El uso de la expulsión en lugar de la extradición muestra tanto la flexibilidad en los mecanismos legales como los posibles vacíos o controversias que pueden surgir en cuanto al respeto de garantías procesales.
- Para Morena y los funcionarios que colaboraron o supervisaron a Bermúdez, será clave demostrar que no hubo encubrimiento, omisión deliberada ni negligencia ante alertas tempranas.
- A mediano plazo, este caso puede sentar precedentes: para la forma en que se persiguen delitos del crimen organizado vinculados con autoridades, para los procesos de cooperación internacional, para el fortalecimiento del sistema penitenciario de máxima seguridad, y para mostrar resultados concretos del discurso de gobierno en materia de seguridad y justicia.
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