La carrera por IA ya no es solo “software”: es infraestructura dura (centros de datos, energía, chips, talento). Eso encarece la competencia global y obliga a países como México a moverse con estrategia, no con hype.
El salto global: barreras más altas
Los análisis del sector apuntan a que 2025–2026 consolidan una etapa donde solo unos cuantos pueden pagar el ritmo de inversión y operación a escala.
México: adopción sí, ventaja… depende
En cobertura local, el énfasis está en que empresas ya están invirtiendo en IA aplicada y soluciones cloud, pero el reto es aterrizar productividad medible.
El punto incómodo: seguridad y talento
Más IA también significa más superficie de ataque y más demanda de perfiles especializados. Sin eso, la adopción se vuelve frágil.
2026 va a premiar a quien tenga: datos ordenados, gobierno de IA, ciberseguridad y capacidad cloud bien montada.
La IA no es varita mágica: es gimnasio. Si no entrenas datos y procesos, te truenas. 🤖
Fuentes: The Quantum Insider / Infochannel (cobertura sector).



