El acero de las Torres Gemelas no tuvo que fundirse

BBC revisó la explicación científica 25 años después

BBC Mundo retomó este 11 de septiembre la mecánica del colapso de las Torres Gemelas y consultó al ingeniero Eduardo Kausel, profesor emérito del MIT que estudió la falla estructural desde 2001.

Su explicación coincide en lo esencial con la investigación posterior del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos: ni el impacto por sí solo ni un incendio convencional aislado explican el derrumbe; la combinación de ambos produjo las condiciones críticas.

El impacto eliminó parte de la protección térmica

Los Boeing 767 cortaron y dañaron columnas, pero también desprendieron buena parte del material aislante que protegía vigas, armaduras y columnas de acero.

El combustible disperso inició incendios simultáneos en varios pisos y dejó componentes estructurales expuestos directamente al calor, una condición que NIST considera decisiva: con el aislamiento ampliamente intacto, las torres probablemente no habrían colapsado de la misma manera.

El acero perdió resistencia sin llegar a derretirse

NIST calcula que las capas superiores de los incendios alcanzaron alrededor de mil grados Celsius, por debajo de los aproximadamente mil 500 necesarios para fundir acero.

Eso no lo vuelve irrelevante: a unos mil grados, el acero sin protección puede conservar apenas cerca de 10% de su resistencia a temperatura ambiente, mientras vigas y pisos se deforman y cambian la manera en que transmiten las cargas.

La deformación inició una falla progresiva

Los pisos calentados comenzaron a combarse y tiraron hacia dentro de las columnas perimetrales, que ya estaban debilitadas por el impacto y la pérdida del aislamiento.

Cuando esas columnas dejaron de resistir, la masa de los pisos superiores comenzó a descender y generó cargas dinámicas que la estructura inferior ya no podía absorber; ahí comenzó un colapso progresivo que convirtió daños localizados en la pérdida completa de cada torre.

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