NY publica archivos sobre aire tóxico tras el 11-S

Más de 170 mil páginas liberadas

La ciudad de Nueva York publicó más de 170 mil páginas de documentos sobre la respuesta gubernamental posterior a los ataques del 11 de septiembre de 2001, incluidos registros sobre calidad del aire, riesgos de salud y decisiones oficiales tomadas en los días, meses y años posteriores. La publicación ocurre a 25 años de los atentados y pone fin a una batalla legal de varios años impulsada por 9/11 Health Watch.

El nuevo portal público incluye una primera entrega de aproximadamente 170 mil páginas relacionadas con preocupaciones sanitarias, contaminación del aire y la respuesta de la ciudad. Entre los archivos están el llamado Harding Memo, las “68 cajas” de documentos localizadas hasta 2025 y registros sobre el World Trade Center 7.

Lo que la ciudad sabía

El alcalde Zohran Kwame Mamdani afirmó que los documentos permiten conocer qué sabía la ciudad sobre el aire tóxico alrededor de la Zona Cero, cuándo lo supo y cómo actuó. De acuerdo con la transcripción oficial, los archivos incluyen información sobre presencia de asbesto, preocupaciones por cáncer y otros riesgos sanitarios derivados del polvo y humo del colapso de las Torres Gemelas.

La publicación busca ayudar a rescatistas, sobrevivientes, trabajadores y residentes a demostrar su presencia en la zona de exposición y acceder a programas federales de salud y compensación. La administración municipal también anunció personal dedicado para orientar a quienes necesiten localizar documentos útiles para esos trámites.

Décadas de reclamos

Durante años, sobrevivientes, socorristas y familias exigieron la liberación de registros relacionados con el aire en el Bajo Manhattan. Muchos de quienes trabajaron o vivieron cerca de la Zona Cero desarrollaron enfermedades respiratorias, cánceres y otros padecimientos asociados a la exposición prolongada a polvo, gases, químicos y fibras tóxicas.

El portal no será la última entrega. La ciudad anunció que esta primera publicación continuará con más documentos durante los próximos 12 meses, con redacciones limitadas a datos personales y evaluaciones de seguridad que aún puedan representar riesgo.

Se les dijo, no respiren

La liberación de los archivos llega tarde para miles de personas que enfermaron después del 11-S. Pero también representa un paso clave para reconstruir la verdad oficial sobre qué se sabía del aire contaminado y por qué tanta información permaneció enterrada durante años.

El polvo de la Zona Cero no desapareció cuando se apagaron las cámaras. Se quedó en pulmones, expedientes médicos y familias que ahora, por fin, tendrán más documentos para exigir atención, compensación y memoria.

Del otro lado de la frontera —y también del planeta— siempre hay algo que puede cambiar la conversación. Sigue a Ale Díaz de la Vega en El Daily Diario y recorre las noticias, personajes y acontecimientos que están dando forma al mundo. Entra aquí y que ninguna historia te agarre fuera de contexto.

COMPARTE: