Detectan nuevos huachitúneles en Nuevo León e Hidalgo

Túneles bajo ductos de Pemex

Autoridades federales detectaron nuevos túneles presuntamente utilizados para el robo de combustible en Nuevo León e Hidalgo, dos entidades que han aparecido de forma recurrente en investigaciones sobre tomas clandestinas, almacenamiento ilegal y redes de huachicol. Los hallazgos volvieron a mostrar que el robo de hidrocarburos ya no depende solo de perforaciones improvisadas, sino de infraestructura subterránea, vehículos especializados y redes logísticas.

El caso más llamativo ocurrió en Santa Catarina, Nuevo León, donde la Fiscalía General de la República localizó un túnel clandestino dentro de instalaciones de Pemex. El conducto conectaba la Terminal de Almacenamiento y Despacho con un inmueble contiguo.

El túnel de Santa Catarina

La FGR informó que el túnel de Santa Catarina estaba conectado a instalaciones de Pemex y era usado para extraer hidrocarburo de manera ilegal. Durante el operativo se aseguraron 205 mil 418 litros de hidrocarburo, 23 tractocamiones, 10 autotanques, una grúa, siete cajas secas, tres vehículos y equipo especializado para el robo de combustible.

El acceso al túnel estaba oculto dentro de un contenedor marítimo en un inmueble aledaño. De acuerdo con la FGR, el predio contaba con oficinas, áreas comunes, tractocamiones, autotanques y contenedores, lo que sugiere una operación organizada, no un robo menor.

Hidalgo, otra vez en el mapa del huachicol

Días después, autoridades reportaron otro túnel clandestino conectado a ductos de Pemex en Pachuca, Hidalgo. En ese operativo se detuvo a ocho personas y se aseguraron garrafones, vehículos y aproximadamente 4 mil 700 litros de hidrocarburo.

Hidalgo ha sido uno de los estados más golpeados por el robo de combustible durante años. La presencia de ductos, tomas clandestinas y redes locales ha convertido varias zonas del estado en puntos de operación recurrente para grupos dedicados al huachicol.

De tomas clandestinas a infraestructura criminal

Los nuevos hallazgos confirman una evolución en el robo de combustible. Ya no se trata únicamente de perforar ductos en zonas despobladas. En algunos casos, las redes construyen túneles, acondicionan predios, usan vehículos de carga, almacenan hidrocarburos y simulan operaciones comerciales.

Esa sofisticación complica la respuesta institucional. Para detectar estas estructuras se necesitan inteligencia financiera, vigilancia territorial, coordinación con Pemex y capacidad para seguir la ruta del combustible robado hasta su venta.

La red detrás del combustible

El hallazgo de Santa Catarina coincidió con otras investigaciones sobre huachicol fiscal y contrabando de hidrocarburos. El País reportó que la captura de José Antonio Cortés Huerta, alias “El Mamado” o “El Titán”, cerró el cerco sobre Roberto Blanco Cantú, alias “El Señor de los Buques”, señalado como prófugo principal en una trama de contrabando de combustible vinculada con el Cártel del Noreste.

Esa investigación apunta a una red empresarial y criminal que habría usado compañías de transporte, operaciones marítimas y estructuras comerciales para mover hidrocarburos ilegales. El problema, entonces, no se limita al túnel: el túnel es solo la entrada visible a una cadena más amplia.

Empresas, transporte y política local

En investigaciones previas sobre huachicol fiscal también han aparecido empresas de transporte y figuras políticas locales. En Hidalgo, medios locales reportaron aseguramientos de predios y unidades ligadas a empresas relacionadas con un regidor de Tula, dentro de investigaciones por probable almacenamiento ilícito de hidrocarburos.

Es importante subrayarlo: esos vínculos forman parte de investigaciones y reportes, no de una sentencia definitiva. Aun así, muestran cómo el robo de combustible puede operar con fachada empresarial, flotillas de transporte y relaciones políticas que dificultan su persecución.

Un golpe que no cierra el problema

Los operativos en Nuevo León e Hidalgo representan decomisos importantes, pero no eliminan el problema de fondo. El huachicol sigue siendo rentable porque conecta tres elementos: infraestructura de Pemex vulnerable, demanda de combustible barato y redes criminales capaces de mover grandes volúmenes.

Mientras exista mercado para hidrocarburos ilegales, los túneles clausurados pueden ser reemplazados por nuevas tomas, rutas o empresas fachada. Por eso, cada decomiso debe ir acompañado de investigaciones financieras y judiciales que lleguen más allá de los operadores inmediatos.

Los huachitúneles siguen apareciendo

Los hallazgos recientes confirman que los “huachitúneles” no son una rareza ni un recuerdo de operativos pasados. Son una técnica vigente dentro del robo de combustible y revelan una capacidad criminal que mezcla ingeniería, logística, corrupción y lavado de dinero.

Nuevo León e Hidalgo vuelven a mostrar que el huachicol no desapareció: se adaptó. Y mientras las autoridades celebren decomisos sin desmantelar las redes completas, los túneles seguirán siendo apenas la parte subterránea de un negocio mucho más grande.

En Abejorro Media siempre hay algo nuevo por descubrir. Noticias, tecnología, espectáculos, deportes y mucho más en contenidos pensados para mantenerte informado y entretenido todos los días. Haz clic aquí y no te pierdas nuestra programación,
además visita nuestra página de Abejorro Media para explorar todas nuestras secciones:
🗞️ Noticias | 🎭 Humor político | 🌟 Espectáculos | ⚽ Deportes | 💰 Finanzas | 💻 Tecnología

COMPARTE: